A pesar de la suba del dólar, la construcción sigue siendo negocio

La fuerte devaluación de los últimos meses, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, los cambios en el gabinete económico y el plan de ajuste por venir son algunas de las novedades que llevan a preguntarse qué pasará con la actividad de la construcción en el sector privado. Y, sobre todo, que pasará con los desarrollos de edificios de viviendas. En el contexto de una economía con un dólar aún muy volátil y nuevas metas inflacionarias obligadas por la coyuntura, los principales desarrolladores inmobiliarios analizan el impacto que tendrán en el mercado.

Para Damián Tabakman, presidente de la CEDU, el mercado inmobiliario argentino obliga a los desarrolladores a actualizar sus estrategias para retener compradores y vendedores. «En el nuevo escenario post devaluación, se ha vuelto más atractivo construir dado que se abarató el costo medido en dólares. Pero hoy en día se dificulta la venta por el enfriamiento de las hipotecas UVA y por la incertidumbre, de modo que vale la pena concentrarse en proyectos en los cuales el riesgo comercial sea mínimo y no dependa de la oferta crediticia», señala.

La fuerte devaluación de los últimos meses, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, los cambios en el gabinete económico y el plan de ajuste por venir son algunas de las novedades que llevan a preguntarse qué pasará con la actividad de la construcción en el sector privado. Y, sobre todo, que pasará con los desarrollos de edificios de viviendas. En el contexto de una economía con un dólar aún muy volátil y nuevas metas inflacionarias obligadas por la coyuntura, los principales desarrolladores inmobiliarios analizan el impacto que tendrán en el mercado.

Para Damián Tabakman, presidente de la CEDU, el mercado inmobiliario argentino obliga a los desarrolladores a actualizar sus estrategias para retener compradores y vendedores. «En el nuevo escenario post devaluación, se ha vuelto más atractivo construir dado que se abarató el costo medido en dólares. Pero hoy en día se dificulta la venta por el enfriamiento de las hipotecas UVA y por la incertidumbre, de modo que vale la pena concentrarse en proyectos en los cuales el riesgo comercial sea mínimo y no dependa de la oferta crediticia», señala.

Refugio de valor. Antes de la corrida cambiaria, el mercado se enfocaba en los nuevos compradores con créditos UVA, ahora se vuelve al comprador que invierte desde el pozo.
Refugio de valor. Antes de la corrida cambiaria, el mercado se enfocaba en los nuevos compradores con créditos UVA, ahora se vuelve al comprador que invierte desde el pozo.

Tabakman afirma que los precios de las propiedades lucen bastante estables en dólares, y con costos en pesos, los desarrollos prometen mejores márgenes.

Sebastián Friedman, socio de la desarrolladora BrodyFriedman asegura: «Con la fluctuación que tuvimos del dólar lo primero que sucedió es que la gente paralizó sus decisiones hasta tanto se estabilice la situación». De todos modos, el desarrollador ve que el futuro sigue siendo promisorio.

«Desde el punto de vista de la construcción el cimbronazo del dólar benefició el impulso de desarrollos inmobiliarios al pozo. La suba del dólar, aún no acompañada por muchos rubros de la construcción, otros se adecuan en el día, permite que hoy los costos de construcción bajen, y por ende el precio de las propiedades al pozo también lo hagan».

Según el experto, en un contexto que venía fuerte en la compra venta de usados pero con muy bajo stock de unidades nuevas por los altos costos de la construcción, que dejaban precios más baratos a propiedades a estrenar que al pozo, este nuevo panorama impulsará la llegada de una nueva oferta.

En definitiva, para Friedman el panorama del sector es alentador. «La gente vuelve a temerle a los bonos del mercado financiero y se refugia, como lo hizo históricamente, en los ladrillos. Nosotros hoy ya lo estamos percibiendo. Los primeros dos meses tuvimos una merma importante en la venta por la parálisis e incertidumbre pero ahora las consultas regresaron y el cierre de operaciones también. Nuestro mercado en definitiva siempre se beneficia cada vez que se le pierde confianza al mercado financiero», afirma.

Walter Pruss, socio de desarrolladora rosarina G70, describe una de las estrategias de los desarrolladores para no perder ventas: «Las operaciones las seguimos manejando en pesos y buscando en el momento como quedaría la paridad con el dólar para no quedar descubiertos, y con el presupuesto como telón de fondo que lo vamos actualizando cada vez que hay variaciones para no tener sorpresas».

Como señala Tabakman, el sacudón del dolar y el recrudecimiento de la inflación pusieron en tela de juicio a los créditos hipotecarios UVA y eso cambia el perfil del comprador o inversor potencial.

Para Friedman, los créditos UVA se van a planchar, o por lo menos van a bajar sustancialmente el crecimiento que venían teniendo. «Ya desde principios de año con las subas progresivas del dólar los tomadores de los créditos habían empezado a tener problemas, hoy con el salto de casi el 50% del valor el efecto va a ser inevitable», explica.

«En la medida que el tipo de cambio real se mantenga en estos niveles y que las turbulencias se controlen, los inversores volverán a estar propensos a entrar en cierto tipo de emprendimientos, probablemente orientados al segmento medio alto y alto», señala Tabakman.

«Seguramente, en el nuevo contexto económico, se reactiven los proyectos al pozo como refugio para inversores que comienzan a salir del mercado financiero y buscan capitalizar sus ahorros en mercados más estables como el real estate. Más aún teniendo en cuenta que hoy los costos de construcción se redujeron y por ende los precios al pozo se hicieron más accesibles», dice Friedman.

Fuente: Clarin.com